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"La técnica de Reiki - Sistema
Tradicional Dr. Usui - está incorporada desde
1995 al contexto de las prácticas terapéuticas
alternativas / complementarias reconocidas por
la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Reiki no es un sustituto de la Medicina ni de otros
profesionales calificados de la salud. Si padece
alguna dolencia le recomendamos la consulta médica o
del profesional matriculado que corresponda".
" Influir sobre los
demás transforma un don en un instrumento, pero
enseñar al prójimo como adquirir por sí mismo ese
don lo transforma en una bendición".
Si ya te has iniciado en Reiki y deseas hacer
prácticas te invitamos a que vengas a
realizarlo a nuestro centro (participación libre),
también los que hayan hecho Reiki y quieran repasar
otra vez, están cordialmente invitados a volver a
llevarlo sin ningún costo solo separar un espacio en
las fechas indicadas.
¿Por
qué se enferman las personas?
Si Ki
sólo pudiese producir el bien, nuestro mundo se
vería muy diferente. Pero en la medida en que
Ki se ve influenciado por el espíritu, puede
desencadenar tanto cosas positivas como negativas,
según cuál sea el tipo pensamiento que lo esté
dirigiendo. Ki, guiado por nuestro espíritu, es
responsable por la salud y la enfermedad. El Ki
positivo, que es generado y dirigido por nuestro
inconsciente, fortalece los órganos del cuerpo
humano y los mantiene sanos. Sin embargo, el
inconsciente también puede ocultar pensamientos
negativos dentro de sí. Si esos pensamientos se
dirigen contra uno mismo, ejercerán una influencia
negativa sobre nuestro Ki personal.
Este Ki
dirigido negativamente se ubica alrededor de
nuestros órganos, en los chakras y en el aura y
retarda las actividades normales de nuestro cuerpo.
Todo este proceso concluye luego en la enfermedad.
Las enfermedades y las disfunciones del cuerpo se
producen por un Ki negativo. Un terapeuta a menudo
reconoce el Ki negativo en forma de nubes o manchas
oscuras, que se encuentran dentro o alrededor del
cuerpo y que impiden el flujo de Ki sano. Tan pronto
como sea disipado el Ki negativo, el Ki sano podrá
fluir nuevamente y curar el cuerpo.
El Ki negativo
puede ser cargado de una manera muy simple con
energía y, por consiguiente, puede ser disipado
fácilmente. Pero también es posible que sea el
resultado de una complicada programación, en ese
caso realmente será más difícil alejarlo. El Ki
negativo puede engañar dando muestras de que se
trata de Ki sano, pero en lo profundo puede estar
dirigido por intenciones negativas u ocultarse
detrás de una máscara, de manera que resulte difícil
descubrirlo. La causa de esto radica en los
pensamientos conscientes o también inconscientes con
los cuales lo producimos y que en combinación con Ki
influyen sobre el cuerpo, los sentimientos y el
espíritu. Esto muestra lo importante que es verse a
uno mismo de manera positiva y erradicar del
espíritu todos los pensamientos y sentimientos
negativos.
Mientras
crecemos y durante toda la vida estamos expuestos a
millones de pensamientos y sentimientos de otras
personas. El efecto mayor o menor que ellos causen
sobre nuestro espíritu estará en relación con lo
receptivos que seamos en relación a estos
pensamientos y sentimientos. Cuando se es joven, uno
es como un libro abierto y resulta difícil decidir
qué pensamientos y sentimientos deben aceptarse y
cuáles rechazarse. Durante esos años en que se
desarrolla el carácter se coloca la piedra
fundamental de nuestra personalidad. Por lo general
son años en los que los propios padres ejercen una
fuerte influencia. Del mismo modo la televisión, los
maestros en la escuela y otras influencias aportan
también a la programación.
Se desarrollan
ideas que se consolidan en nuestro inconsciente, lo
que conduce a su vez al desarrollo de Ki positivo y
negativo en nuestro aura, los chakras y dentro de
nuestro propio cuerpo. Este Ki positivo o negativo
tiene consecuencias directas sobre nuestra salud así
como sobre todas las cosas que hagamos o
experimentemos.
También es
posible que otra persona envíe Ki negativo a nuestro
campo energético. A veces esto ocurre de manera
inconsciente a través de aquellas personas que
albergan pensamientos oscuros o negativos en
relación a nosotros. El Ki negativo procede de esas
personas y actúa sobre aquellos cuyo aura o chakras
estén debilitados. Ello se denomina con frecuencia
vibración negativa; ésta puede ser de naturaleza
pasajera o provocar daños permanentes cuando el
receptor está débil o abierto a la energía negativa;
también cuando esa energía negativa es fuerte e
intencionada.
Las
experiencias de vidas anteriores actúan de igual
modo sobre nuestro espíritu y nuestro campo
energético inconsciente. Este efecto se denomina
karma. Aparece en esta vida en el momento del
nacimiento, cuando el alma ingresa en el cuerpo.
Durante nuestra vida el karma atrae experiencias de
vidas pasadas, a través de lo cual se fortalece a su
vez la influencia del karma sobre el aura y de este
modo el karma encuentra su camino a los chakras y,
por último, al cuerpo físico. Cuanto más lejos
penetre el karma en el sistema energético, más
fuertemente actuará. Según sea positivo o negativo,
puede hacerse notar de maneras diferentes. Puede
traer buena o mala suerte o también producir cambios
en nuestra salud. Esta es la base de una mala salud
y de la enfermedad.
Los
pensamientos negativos, ya sea que provengan de
vidas pasadas o sean enviados por otras personas,
atrae Ki negativo o incluso lo producen y a través
suyo actúan sobre el propio campo energético,
obstaculizando el Ki positivo y limitando las
funciones de los órganos del cuerpo. Los terapeutas
curan en la medida en que producen Ki positivo y lo
envían al aura, a los chakras y al interior del
cuerpo, a los lugares donde se localiza el Ki
negativo. Allí el Ki negativo debe transformarse en
Ki positivo o bien ser liberado y eliminado. De esta
manera el Ki positivo puede fluir nuevamente con
toda naturalidad.
Cualquiera sea
el método que se utilice en cada caso, siempre se
tratará en la curación o en el desarrollo personal y
espiritual de llevar el Ki negativo fuera del campo
energético así como también los pensamientos y
sentimientos negativos que lo han producido. Esto es
lo que hacen básicamente los chamanes y terapeutas
de todo el mundo. Para lograrlo utilizan muchas
técnicas diferentes, pero el objetivo es siempre el
mismo. Yo aprendí esto a partir de mi propia
experiencia con Ki, pero también a través del kahuna
hawaiano y de muchos otros terapeutas con los cuales
he trabajado.
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