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Aprender a Vivir A toda edad se aprende algo... Al primer año de nacido aprendí lo importante que es un juguete. Sobre todo si sabe rico. A los 2 años, aprendí que caerse duele. A los 3 años, aprendí que duele mas una palabra que un golpe. A los 4 años aprendí lo interesante que puede ser un rompecabezas. A los 5 años, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina... A los 6 años, aprendí que bañar a las tortugas con agua caliente las mata aunque huelan feo. A los 7 años, aprendí lo confortante que se siente un abraso de papa o mama cuando me daba miedo o simplemente cuando sentía que necesitaba sentirme amado. A los 8 años, aprendí que no todo se puede arreglar con un berrinche. A los 9 años, aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta. A los 10 años, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo. A los 12 años, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa A los 13 años, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería; mi madre me mandaba a ordenarlo A los 15 años, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano, porque mi padre tenía frustraciones mayores... y la mano más pesada. A los 16 años, aprendí que mi hermana no era mi mayor enemiga. y que podía ser mi mejor confidente. A los 17 años, aprendí que emborracharte no siempre es el mejor sentimiento, (menos al otro día) y que no es la mejor forma de solucionar los problemas. A los 18 años, aprendí que no valía la pena discutir con mi madre. A los 19 años aprendí lo que duele dejar a alguien que amas. A los 20 años, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños. A los 21 años, aprendí que un libro puede llegar a ser una buena compañía. A los 22 años, aprendí que si encuentras a la mujer adecuada te puede enseñar a amar. A los 23 años, aprendí lo que es extrañar a alguien y lo grato que es volverlo a encontrar. A los 24 años, aprendí que con el tiempo las cosas se miran de una forma diferente. A los 25 años, aprendí que aunque me quería comer el mundo aun me faltaba mucha experiencia. A los 26 años, aprendí que no importa lo lejos que viajes cuando quieras huir de algo, tus problemas siempre te acompañaran a lo largo de toda la travesía. A los 27 años, aprendí que él titulo obtenido no era la meta soñada. A los 28 años, aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera. A los 30 años, aprendí que se necesita mucho amor, paciencia y inteligencia para vivir con alguien. A los 31 años, aprendí lo que es ser padre y me empecé a dar cuenta de lo que eso significa. A los 32 años, me di cuenta lo que me falto platicar y convivir con mi padre. y lo mucho que me falto aprender de el. A los 33 años, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo. A los 34 años, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada. A los 35 años, aprendí que puedes deprimirte como cuando tenias 17 años y eso no esta mal. solo significa que estas empezando a pensar en ti mismo. A los 36 años, entendí que mi madre no va cambiar y sigue siendo inútil discutir con ella. A los 37 años, comprendí lo lejos que estaba de saber quien era. A los 38 años, aprendí que a veces la vida se repite y duele igual que la primera vez. A los 39 años, aprendí que ser buen amigo no se trata solo de recibir. A los 40 años, aprendí que, si estás llevando una vida sin fracasos, no estas corriendo los suficientes riesgos. |